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    Agüera

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    Alto Carricéu

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    Aula del Oro

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    Camín Real de La Mesa (Alto El Mouro)

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    Camín Real de La Mesa (La Corredoria)

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    Casa del Lobo

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    Central Hidroeléctrica de Miranda

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    Cuevas

 

El paraíso en una mirada

Situado en la zona centro-occidental de Asturias y dentro de la Comarca del Camín Real de la Mesa, el concejo de Belmonte de Miranda esconde una gran riqueza natural y cultural. Limita al norte con Salas, al este con Grado, al sur con Somiedo y Teverga y al oeste con Tineo. Su ubicación ocupa un lugar preferente a medio camino entre la Cordillera Cantábrica y el litoral costero. La carretera AS-227, a la que se accede desde la Autovía del Suroccidente AS-63 por la la AS-15, cruza longitudinalmente todo el sector occidental del concejo y es su principal vía de comunicación con las principales ciudades del centro de Asturias, Oviedo, Gijón y Avilés, a las que se accede en poco más de 40 minutos.

Sus 208 km² de superficie se reparten desde las zonas más bajas, entre los 100 y 200 m de latitud en las vegas horadadas por los ríos Narcea y Pigüeña, hasta la cumbre más alta que marca el Picu L’Urru, en la sierra de Penamanteiga. Este paisaje condicionó la economía del concejo, con mayor dedicación a la agricultura en la Ría Miranda y a la ganadería de vacuno en el resto del territorio.
Nuestra forma de vida, nuestra cultura y nuestra gastronomía es fruto de siglos de adaptación entre el hombre y la naturaleza, un esfuerzo inmenso de generaciones por sacar el mayor provecho posible a montes, vegas y ríos. Por eso hoy Belmonte de Miranda puede presumir de mantener vivas tradiciones perdidas en otras partes de Asturias, como el cultivo de la escanda, la minería del oro o la cultura vaqueira.
De tiempos prehistóricos y romanos han llegado hasta nuestros días numerosos vestigios arqueológicos y, muy particularmente, grandes desmontes originados por la explotación del oro. La tradición aurífera del concejo se retomó hace unas décadas en la zona de El Valle-Bueinás. La unión de más de 2.000 años de historia por la extracción de este mineral puede seguirse en el Aula del Oro ubicada en la Avenida del Parque en Belmonte.
De gran trascendencia histórica son los resultados de las excavaciones arqueológicas que se vienen desarrollando en el entorno de Vigaña, desde el 2009, abarcando una secuencia que va desde los hogares neolíticos de Las Corvas, de hace 6.000 años, hasta nuestros días. En Linares (Castañera), bajo la necrópolis medieval (S. X-XII), aparece cerámica y otros restos, datados entre 2.500 y 1.000 a.C. Destaca un horno, de la Edad del Bronce Final que nos habla de una ocupación anterior a la época castreña. De este último periodo también se ha excavado el Castro de Vigaña con dataciones del s. VI a.C. al I d.C.

Una naturaleza prodigiosa para el ecoturismo

El municipio es la puerta de entrada natural a la Reserva de la Biosfera y Parque Natural de Somiedo, con el que comparte algunas montañas y ecosistemas, siendo la zona de transición el sector suroriental del concejo. Además, pertenecen al concejo de Belmonte de Miranda, en parte o en su totalidad, otros espacios de la Red Natura 2000 de espacios protegidos de la Unión Europea.

  • Zona Especial de Conservación (ZEC) Río Narcea. Uno de los principales ríos salmoneros de Asturias y el principal afluente del río Nalón. Presenta una vegetación de ribera en buen estado de conservación compuesta principalmente por alisedas. Entre las especies piscícolas destacan el salmón, la nutria y el desmán ibérico.
  • Zona Especial de Conservación (ZEC) Río Pigüeña. Comprende el espacio de ribera, en su tramo medio, del río homónimo, que presenta una elevada naturalidad. Su bosque de ribera, constituido fundamentalmente por alisedas, es extenso y de excelente grado de conservación, y se constata la presencia de especies tan interesantes y protegidas como el salmón atlántico y la nutria.
  • Zona Especial de Conservación (ZEC) Peña Manteca – Genestaza. La zona montañosa al oeste del concejo se caracteriza por sus cumbres, las grandes extensiones de bosques y matorral y la presencia de los grandes símbolos de la fauna asturiana, como el oso o el lobo.

La Llonga

En Belmonte puedes visitar la Casa del Lobo, centro de interpretación que pone en valor una de las especies más emblemáticas de Asturias, el lobo ibérico, desde una perspectiva naturalista y dando importancia a la educación ambiental y la protección de la biodiversidad. La visita a La Casa del Lobo puede completarse con un paseo guiado de 1,5 Km aproximadamente a orillas del río Pigüeña hasta el cercado donde habitan tres ejemplares de lobo ibérico

  • Zona Especial de Conservación (ZEC) Montovo-La Mesa. Con un área de casi 15.000 Ha., este espacio de montaña, de gran naturalidad, alberga una importante diversidad de hábitats y especies de interés comunitario. Desde el punto de vista vegetal, presenta grandes extensiones de bosque y matorral. Respecto a la fauna, reúne las especies de vertebrados terrestres más amenazadas, como el oso, el lobo, el urogallo, etc.
  • Zona Especial de Conservación (ZEC) Ubiña-La Mesa. Más de 39.000 Ha. de zona montañosa de alta naturalidad. En su alternancia de grandes pastizales de montaña, hayedos, acantilados calizos y brezales, conviven gran diversidad de hábitats y especies. La zona contiene una excelente representación de la vegetación templada cantábrica, albergando las principales especies amenazadas de vertebrados terrestres, como el oso, el lobo, el urogallo, etc.

Todos estos espacios y biodiversidad conceden al municipio un enorme potencial para el ecoturismo y el turismo de naturaleza

Los aficionados a la pesca tienen en este concejo uno de sus rincones preferidos. El río Narcea, a su paso por el concejo, cuenta con algunos de los cotos salmoneros más importantes de España. Algunos tan conocidos como Las Mestas, La Llonga, La Tea, Villanueva, Bárcena… La trucha y el reo son también habituales de estas aguas.
El Pigüeña, que discurre a lo largo de 25 kilómetros en el concejo, es otro de los caudales en los que habitan estas especies tan valoradas. En otoño este río regala la impresionante imagen de los salmones remontando sus aguas. Aquí se encuentra uno de los dos cotos de pesca sin muerte que hay en el concejo, junto al ubicado en la villa de Belmonte.